Cuaresma

LUMEN FIDEI (LA ENCÍCLICA A CUATRO MANOS)




SALE A LA LUZ “LUMEN FIDEI”, LA ENCÍCLICA A “CUATRO MANOS” ESCRITA POR EL PAPA FRANCISCO Y BENEDICTO XVI

 

"Él ya había completado prácticamente una primera edición de esta Carta encíclica sobre la fe. Se lo agradezco de corazón y, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo, añadiendo al texto algunas aportaciones".

 

Son palabras del Santo Padre en referencia al trabajo previo hecho por Benedicto XVI en la encíclica 'Lumen Fidei' ('La luz de la fe') que ha sido presentada con la firma del Papa Francisco este viernes, 5 de julio, en el Aula Juan Pablo II de la sala de prensa vaticana.

 

En la presentación de la encíclica han intervenido el cardenal Marc Ouellet, PSS, prefecto de la Congregación para los Obispos, así como los arzobispos Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

 

"Un documento fuerte" escrito "a cuatro manos"

 

'La luz de la fe', que se puede leer íntegramente en el documento adjunto a esta información, es un texto firmado en un tiempo récord, apenas 113 días después de la elección de Francisco.

 

"Es un documento fuerte", aunque "el trabajo grande lo ha hecho él", recordaba el Pontífice el pasado 13 de junio ante los miembros del XIII Consejo Ordinario de la secretaría general del Sínodo de los Obispos.

 

"Ahora se debería de lanzar la encíclica a cuatro manos que empezó el Papa Benedicto XVI", subrayaba, en clara alusión al espíritu de colaboración con su antecesor, pero también en una bella referencia al modo en que se ejecutan algunas melodías al piano, afición tan amada por el Papa emérito.

 

En ese sentido, Francisco ha querido mantener la continuidad de su predecesor, Benedicto XVI, al retomar el texto que este venía elaborando.

 

El contenido de 'Lumen Fidei'

 

La encíclica se estructura en una introducción y cuatro capítulos: "Hemos creído en el amor"; "Si no creéis, no comprenderéis"; "Transmito lo que he recibido"; y "Dios prepara una ciudad para ellos". Francisco concluye la encíclica con el texto "Bienaventurada la que ha creído", en referencia a "la fe de la Virgen María".

 

En la introducción, Francisco comienza diciendo: "La luz de la fe: la tradición de la Iglesia ha indicado con esta expresión el gran don traído por Jesucristo, que en el Evangelio se san Juan se presenta con estas palabras: «Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas»".

 

Y sigue: "En el mundo pagano, hambriento de luz, se había desarrollado el culto al Sol, al Sol invictus, invocado a su salida. Pero, aunque renacía cada día, resultaba claro que no podía irradiar su luz sobre toda la existencia del hombre. Pues el sol no ilumina toda la realidad; sus rayos no pueden llegar hasta las sombras de la muerte, allí donde los ojos humanos se cierran a su luz. «No se ve que nadie estuviera dispuesto a morir por su fe en el sol», decía san Justino mártir. Conscientes del vasto horizonte que la fe les abría, los cristianos llamaron a Cristo el verdadero sol, « cuyos rayos dan la vida»".

 

En el primer capítulo la encíclica "a cuatro manos" habla de "Abrahán, nuestro padre en la fe; la fe de Israel; la plenitud de la fe cristiana; la salvación mediante la fe; y la forma eclesial de la fe".

 

El segundo se centra en "Fe y verdad; amor y conocimiento de la verdad; la fe como escucha y visión; diálogo entre fe y razón; fe y búsqueda de Dios; y fe y teología"

 

El tercer capítulo trata de "La Iglesia, madre de nuestra fe; los sacramentos y la transmisión de la fe; fe, oración y decálogo; y unidad e integridad de la fe"

 

Por último, en "Dios prepara una ciudad para ellos" Francisco pone el acento en "Fe y bien común; fe y familia; luz para la vida en sociedad; y fuerza que conforta en el sufrimiento".

 

Este último capítulo concluye subrayando que "no nos dejemos robar la esperanza, no permitamos que la banalicen con soluciones y propuestas inmediatas que obstruyen el camino, que «fragmentan» el tiempo, transformándolo en espacio. El tiempo es siempre superior al espacio. El espacio cristaliza los procesos; el tiempo, en cambio, proyecta hacia el futuro e impulsa a caminar con esperanza".

 

"Bienaventurada la que ha creído"

 

'Lumen fidei' se cierra con un texto dedicado a la Virgen María. En él, Francisco explica, por ejemplo, que "podemos decir que en la Bienaventurada Virgen María se realiza eso en lo que antes he insistido, que el creyente está totalmente implicado en su confesión de fe".

 

También señala que "Siendo Hijo, Jesús puede traer al mundo un nuevo comienzo y una nueva luz, la plenitud del amor fiel de Dios, que se entrega a los hombres. Por otra parte, la verdadera maternidad de María ha asegurado para el Hijo de Dios una verdadera historia humana, una verdadera carne, en la que morirá en la cruz y resucitará de los muertos".

 

Y concluye, dirigiéndose a "María, madre de la Iglesia y madre de nuestra fe", con esta petición: "Enséñanos a mirar con los ojos a Jesús, para que él sea luz en nuestro camino. Y que esta luz de la fe crezca continuamente en nosotros, hasta que llegue el día sin ocaso, que es el mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor".

 

Completar la triada teologal de Ratzinger

 

La encíclica que acaba de ver la luz, anunciada extraoficialmente durante el pontificado de Benedicto XVI, tenía como propósito completar la tríada teologal del Papa Ratzinger, quien había escrito la primera el 25 de enero de 2006, Deus Caritas Est. En aquella se habla del amor y la caridad de Dios en la creación y en la historia de la salvación.

 

La segunda encíclica Spe Salvi en 2007 está dedicada a la esperanza e inspirada en la carta de san Pablo a los Romanos.

 

La tercera encíclica escrita por Benedicto XVI fue Caritas in Veritate, presentada el 7 de julio de 2009, y aborda los grandes temas sociales del mundo actual y reitera que la economía debe poner al centro el hombre y su dignidad.

 

Ahora, La Lumen Fidei "a cuatro manos" completaría este ciclo de encíclicas, y servirá como marco de reflexión en el 'Año de la fe'.

(PUEDES CONSULTAR EL TEXTO ÍNTEGRO EN EL FICHERO ADJUNTO)


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